Jabón facial aceite de camelia

8,99 

Mima tu piel con la suavidad y la hidratación profunda del jabón facial artesano  de Acemelia.

Elaborado con aceite de camelia, oliva y coco, este jabón limpia y nutre tu piel de manera natural, dejándola suave y tersa.

Aroma a flores y herbáceas que te transportará al campo y dando un suave olor a tu rostro y a la estancia en la que lo tengas.

Pastilla de 100g

 

Limpiador sólido facial Acemelia

Experimenta una limpieza facial profunda sin resecar. Su fórmula, enriquecida con aceite de camelia de alto poder hidratante, aceite de oliva y aceite de coco, nutre y revitaliza la piel, dejándola suave, tersa y radiante.

Limpieza profunda: Elimina impurezas, suciedad y exceso de grasa sin resecar la piel.

Hidratación intensa: El aceite de camelia, rico en antioxidantes y ácidos grasos esenciales, proporciona una hidratación profunda y duradera.

Nutre y revitaliza: El aceite de oliva y el aceite de coco nutren la piel, dejándola suave, tersa y radiante.

Apta para todo tipo de piel: Su fórmula suave y natural lo hace ideal para todo tipo de piel, incluso las más sensibles.

Modo de empleo:

Humedecer la cara con agua tibia. Frotar el jabón con las manos hasta obtener espuma. Aplicar la espuma sobre el rostro con movimientos circulares suaves. Enjuagar con abundante agua tibia. Utilízalo a diario por la mañana y por la noche.

Para un cuidado facial completo, recomendamos utilizar el jabón facial de Acemelia junto con el aceite de camelia Bio.

Sodium Olivate, Sodium Cocoate, Aqua, Glycerin, Parfum, Camellia Japonica Seed Oil**, Linalool*, Amyl Cinnamal*, Hexyl Cinnamaldehyde*, Tocopheryl Acetate, Geraniol*, D-Limonene*, Citronellol*, Red Clay
 
*Procedente de los aceites esenciales contenidos en el perfume
 
** Aceite de Camelia Bio Acemelia

Acemelia: tradición, innovación y compromiso con la belleza natural

Hace más de una década, Pablo Mansilla, un ingeniero forestal de Pontevedra afincado en Vigo, realizó un viaje a Japón. En este país, rico en recursos naturales, descubrió un tesoro inesperado: el uso que los japoneses daban a una flor típica de Galicia, la camelia, en sus rituales de belleza.

Hasta ese momento, Pablo había visto la camelia como una simple flor ornamental. Sin embargo, al observar su aplicación en Japón, se le abrió un mundo de posibilidades. Se preguntó: «Si ellos la utilizan para el cuidado de la piel, ¿por qué nosotros no?».

Inspirado por este descubrimiento, Pablo Mansilla regresó a Galicia y tras años de investigación y desarrollo, nació Acemelia, una empresa que elabora, desde su pequeña fábrica de Saiáns (Vigo), un aceite puro de camelia de alta calidad.

Acemelia ha logrado posicionarse como un referente en el cuidado de la piel a nivel internacional, gracias a su compromiso con la calidad, la sostenibilidad y la tradición gallega.

La historia de Acemelia nos recuerda que, a veces, los tesoros más valiosos se encuentran justo frente a nosotros. Solo hace falta una mirada atenta y un espíritu innovador para descubrirlos y compartirlos con el mundo.